La ¿infalible? Biblia

La guía Lonely Planet, también conocida como “La Biblia”, suele ser de gran ayuda para todo tipo de viajeros en cualquier parte del mundo, sin embargo la versión de Asia Central que llevamos con nosotros fue actualizada por última vez hace casi cuatro años, y en algunos momentos nos juega malas pasadas y parece que se queda sólo en Antiguo Testamento. Nos había pasado antes con hoteles y restaurantes pero hoy nos ha sucedido con el paso de la frontera hacia Kazajistán: en lugar de pasar por donde indicaban la guía y el mapa (aún más obsoleto), hemos tenido que desandar parte del camino andado y pasar por el nuevo paso fronterizo, a 80km al sur de la capital uzbeka.

Antes de dejar Tashkent hemos visitado un poco los dos centros de la ciudad (uno más uzbeko y el otro más soviético) y nos hemos dado un paseo por el Chorsu Bazar, cuyo edificio principal está formado por una enorme cúpula azul. El mercado era una delicia de productos frescos, coloridos y llamativos, y hemos optado por comprar unas bolitas de queso seco que quizá adornen nuestras pastas de los próximos días y un frasco de miel con trozos del panal (deliciosa hasta que el frasco ha caído al suelo y adiós frasco, carrasco).

Por cierto, se acabó la crisis energética, al menos en la capital. Ni problemas para conseguirla ni colas en las gasolineras. Hasta dentro de unas semanas…

Tras, como decimos, deshacer lo andado hacia el suroeste (de las pocas ocasiones en las que conducíamos hacia el oeste en el viaje) hemos llegado a la frontera con Kazajistán. El paso fronterizo no es precisamente Irún-Bayona pero hemos conseguido pasarlo bastante rápido: dos horas entre un país y otro. Lo particular del paso es que los conductores de la “machina” van por un lado y los “passenger” por otro, y tanto a Alberto como a Sergio, en sus respectivos lados, les han pedido dinero los funcionarios, abiertamente. Eso sí, con una sonrisa y muy educadamente. Hemos recurrido al “somos pobres, somos estudiantes, machina pequeña, vamos a mongolia” y no han insistido demasiado. Frontera pasada, nuevo país en la retina y unos 150 km hasta la ciudad más próxima, Shymkent, que pasa por ser una de las más animadas del sur de Kazajistán.

Nos hemos acostado con cierta contrariedad. Al ser tarde, hemos cenado en un centro comercial que no tendría nada que envidiar a ningún europeo, con sus cines 3D, su zona de recreativos, sus Zaras y sus Mangos. Vale, está bien, pero esto es el Mongol Rally, y a uno se le hace un poco raro encontrarse también con este tipo de lugares…

Post to Twitter Post to Facebook Post to LinkedIn

Esta entrada fue publicada en Mongol Rally y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>