Día 6. Hemos desayunado en la azotea del hotel Asmaly y hemos salido dirección Ankara, siguiendo la misma autopista de tres carriles por sentido que nos trajo hasta Estambul. Había mucho tráfico de camiones, sobre todo al principio, y desde la perspectiva de un camionero turco a bordo de 20 toneladas de lo que sea, nuestro Fiat 600 parece un mosquito con pegatinas, así que más vale andarse con ojo y procurar no estorbar demasiado.
Sobre la marcha decidimos que nos apetece desviarnos un poco de la ruta y salimos de la autopista hacia el norte. Pasamos por Karabük, una ciudad industrial bastante grande donde nos damos cuenta de que el nivel de idiomas no es el mismo que el de las calles de Estambul. Este es el punto de la jornada donde se acaba el inglés y comienza la mímica, un lenguaje más internacional y divertido si te lo tomas con humor, como ha sido el caso hasta el momento.
Llegamos hambrientos a Safranbolu, una ciudad Patrimonio de la Humanidad muy volcada en el turismo nacional, pero un poco aislada de los circuitos turísticos internacionales, así que allí casi nadie habla inglés. Hemos comido muy bien y la arquitectura tradicional turca era interesante. Casi los únicos turistas no turcos que hemos visto eran unos españoles que andaban por allí viajando en furgoneta.
(Un Hare krishna en Safranbolu)
Por la tarde hemos tirado de mapa -un poco a ojo- y hemos acabado pernoctando en Kastamonu. Lo que más nos ha gustado es que es una ciudad muy auténtica y poco orientada al turismo. Hemos parado en tres hoteles céntricos y ninguno de los recepcionistas sabía una palabra de inglés. Da la impresión que la gente tiene una gran calidad de vida.
Tras alojarnos en un hotel que seguramente en los setena debió ser una joya, nos hemos ido al hammam. Un hammam de barrio donde nos han quitado el moreno y en la sauna hemos tenido una interesante convesación con un lugareño que ha comenzado con Spain! Guti! (por cierto, aquí está censurado elmundo.es), ha seguido con la alineación de la seleccion española (Iniesta! Villa!…) y ha seguido alardeando de conocimientos culturales españoles explicándonos que Real Madrid=Franco y Barcelona=Cataluña… luego ha mencionado brevemente a Zapatero y, antes de irse a que le frotaran de arriba a abajo, ha cerrado la clase magistral citando a Manuel Benitez, “El Cordobés”. Impagable.
(¡Necesito un baño de esos que quitan el moreno!)
Hemos cenado muy bien – si el jefe camarero entiende la expresión “you recommend”, no hay por qué preocuparse por el idioma de la carta- y el dueño se ha empeñado en ponernos al teléfono con su hijo al que considera casi bilingüe en italiano y español… no sabemos lo que estará haciendo el hijo en Ankara mientras su padre le paga los estudios, pero sospechamos que no ha de ser un estudiante muy aplicado.
Un narguile, otro té, y al hotel, que mañana queremos madrugar.
Foto: El nirvana tiene que ser algo parecido a esto
Hasta ahora el balance del viaje no puede ser más positivo, vamos avanzando, viendo sitios interesantes y disfrutando mucho del camino. Esperamos que todo siga así, aunque es verdad que esto no ha hecho más que empezar y la parte más dura de la ruta está aún por llegar.

Que guay, ya me gustaría a mí conocer esa Turquía interior. También la exterior. Algún día. Buen viaje y seguir comunicando.
Acabo de leer un libro que predice que Turquía será la gran potencia de la zona en 20 años… entendiendo por zona: desde Bulgaria/Hungría, Arabia/Yemen/Omán, Egipto, Georgia/Azerbaijan/Armenia y hasta Turkmenistán… ¿cómo se ve esa hipótesis cuando uno visita Safranbolu o Kastamonu?
Creo que deberíais incidir en lo del Real Madrid/Barcelona para ir facilitándoos el viaje… es más si adoptáis cada un rol (uno madridista y otro culé) iréis bien servidos en cada lugar