Una noche en una Yurta

Cuando hace unas semanas conocimos en Barcelona al equipo “Yurta”, formado por tres navarros que ponían rumbo a Mongolia en su Citroen Saxo, el equipo Dubsar no se había molestado todavía en mirar en el diccionario el significado de la palabra Yurta.

El caso es que el equipo pamplonés “Yurta” nos mandó un mensaje de socorro desde la frontera entre Irán y Turkmenistán ya que no conseguían el permiso para cruzar; pero no fue hasta Rusia, pasada la frontera, cuando nos encontramos por primera vez en el camino con ellos. Y bendito encuentro, porque Yurta es un equipo encantador pero también muy preparado y muy apañado: nos ha ayudado con el coche, llevan mucho material y sus conocimientos de mecánica son infinitamente superiores a los nuestros, teniendo en cuenta que los nuestros son escasitos.

Yurta, además de un equipo participante en el Mongol Rally 2010, es el nombre de la casa tradicional mongola. Una especia de carpa de circo en miniatura, blanca, forrada de lana y con una pequeña puerta de madera para entrar. Tienen dentro un brasero con una chimenea que llega al vértice de la carpa y se monta y se desmonta con cierta facilidad. Para un país donde casi el 50% de la población es nómada o semi-nómada, una Yurta es la casa ideal para vivir por temporadas en una zona de pasto o fértil y luego cambiar de alojamiento.

Pero la Yurta, por su forma y peculiaridad, también es un reclamo turístico y los campamentos de Yurtas abundan por todo el país. Y como es algo que había que probar, hoy, después de nuestros escasos 200km, y al llegar a la primera población medianamente importante, decidimos descansar en un campamento de Yurtas muy bien preparado para el Mongol Rally: banderas españolas, italianas e inglesas; comedor; ducha con agua caliente que no funciona (y ya van dos días que nos hacen el timo de “sí, sí, tengo ducha, pero no funciona”) y pueblo cercano con algunas comodidades.

Dormimos en la Yurta, como si fuéramos mongoles, y el resultado es interesante. En nuestro amplísimo espacio interior conseguimos descansar, pasamos bastante frío ya que la lana de las Yurtas de turistas no debe de ser la misma que la lana de las Yurtas de verdad y ahuyentamos a los mosquitos quemando dentro de la Yurta una mierda seca. Es el remedio local, aunque suene raro…pero funciona.

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3 respuestas a Una noche en una Yurta

  1. manuelcastillocastillo dijo:

    sonmuy adecuadas me gustan mucho me gustaria mas explicaciones sobre las yurtas

  2. Anónimo dijo:

    que mierda

  3. Anónimo dijo:

    que guay tu te lo pierdes quiero mas informacion sobre las yurtas porfavor poned mas

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